lunes, 24 de febrero de 2014

Definiendo los miedos del hombre




Hay quien cree en las hadas, hay quien cree en los duendes, hay quien cree en Jesús en dios  y en todo lo inexistente. Al menos para mí  creo en mí, en mi realidad en que todo es una mierda  donde se esconde la verdad.”
 Christian Jiménez Bundó. “Porta”.

El hombre a lo largo de tiempo desde sus inicios ha querido explicar cualquier tipo de fenómeno que ocurra dentro de la realidad y también cree que él mismo puede controlar todo lo que no tenga un lenguaje similar al que practica su raza.
Pero el hombre detrás de todo esto oculta una emoción que nunca podrá eliminar de su manera de ser animal de razón que es el miedo, y peor aún el miedo a lo desconocido.
Debido a esta emoción, cuando el hombre se enfrenta a algo que no puede explicar con sus métodos conocidos como “ciencias exactas”, crea una ilusión y una cortina de humo para tapar su error o su incompetencia, Conocido como mito, magia o religión. 
Para poder dar una conclusión a estas tres tópicas creadas por el hombre y sus miedos a lo desconocido, iré dando la definición de cada uno de ellas, a partir de lo visto, observado e investigado, fuera y dentro de clase.
¿Qué podemos hablar de mito? ¿Cómo surgió la mitología en nuestro pasado? Normalmente los mitos están presentes en pequeñas comunidades o lugares donde la educación es de una calidad muy baja debido a la falta de interés de la población que se desarrolla en aquella sociedad, o incluso por la imponencia de las personas mayores que enseña y practican este tipo de relatos poco crédulos, volviéndose  un tipo de tradición en los mismos pueblo. Estas historias pueden  surgir  de cualquier acto inexplicable que apareció  en ésa región, ya sea desde la llegada misteriosa de una planta, un animal desconocido de la región o cosas de tipo místico.
Un claro ejemplo visto en clase fue el cuento de Hículi Hualula presentado en el libro de cuentos  de este corte llamado El Diosero de Francisco Rojas donde se crea un mito a partir de la de una planta conocida como peyote, mejor conocida como el “Tio” al cual se le tiene que tener respeto ya que si lo nombras o lo consumes puede que te lleve con él. Por lo que recomiendo leer este cuento para tener noción de lo que es un mito a partir de mi investigación el clase.       
Ahora voy a definir lo que es magia a partir de lo que dicen los filósofos James Frazer y Wittgenstein sobre esta tópica.
Frazer nos dice que “la magia es un sistema espurio de leyes naturales así como un guía erróneo de conducta, es una ciencia falsa y un arte abordo”[1] leyendo detalladamente esta oración podemos darnos cuenta que Frazer plantea que la magia tiene falta  de convicción con sus conductas o actividades practicadas en los ritos de magia, ya que Frazer  la menciona como una “ciencia falsa”, además que al parecer estas prácticas tiene un metodología para que lleguen a funcionar o muestren resultado.
A continuación  mencionaré la definición y la comparación de la magia con la ciencia  desde la perspectiva de Wittgenstein: “distinción entre magia y ciencia puede expresarse diciendo que en la ciencia hay progreso, pero no en magia. La magia no tiene en si misma tendencia al desarrollo”[2]. Así reafirmamos que la magia tiene una metodología para realizarse de manera efectiva, pero que a pesar de tener un carácter de tipo científico, la magia carece de una conclusión respaldada con hechos reales ya que es argumentada con algunas experiencias o relatos de las personas que prácticas este rito.
Al analizar las definiciones mencionadas anteriormente,  podemos decir que la magia es aquella práctica que tiene una metodología de tipo científica pero que utiliza materiales muy burdos o simples que hacen de la magia la carencia y la evolución del mito. Así mismo una creencia poco coherente y con precios muy costosos ya sea espiritual y económica.
Por último no definiré lo que es religión ya que mi formación histórica me dio una definición de esta tópica muy distinta a la que se busca encontrar en este trabajo, por lo que solo daré mi opinión sobre las religiones de este siglo y su relación con la sociedad del siglo pasado y la del siglo actual, además de dar un pequeño pronóstico de lo que podría suceder con estas instituciones en un futuro no tan lejano.
Al dar un recorrido por casi todas las religiones o por lo menos las más importantes por el número de seguidores (Cristiana, Católica, Budismo, Judaísmo, etc.) Podemos observar que todas tienen algo en común, ya sea un mesías o un profeta que viene a predicar y ofrecernos algo que fuera o dentro de una religión deberíamos tener para poder entender el siguiente paso de la vida o que es estas mismas religiones les dan otros nombres como el paraíso, la última realidad, entre otras; que es la paz mental y dejar a lado los prejuicios y banalidades.
En el siglo XIX la religión en algunas partes del mundo todavía tenía un fuerte poder sobre la sociedad en general, desde lo económico hasta lo político, debido a que la ignorancia y el analfabetismo eran muy bastos. Por lo que las grandes instituciones religiosas abusaban de esta falta de conocimiento en la sociedad y realizaban cualquier actividad con un fin de lucro hacía ellos mismo.
Actualmente, durante el proceso de globalización se buscaba que la sociedad fuera menos analfabeta, fuera más crítica y racional. La consecuencia de este movimiento, fue la falta de “fe” hacía las instituciones religiosas, provocando un fuerte desajuste negativo  de posición social política e incluso económica para las religiones. Así podemos pronosticar que si la sociedad se interesa de manera acelerada por las ciencias y la educación, es muy posible que las religiones y sus instituciones se derrumben y dejen de existir.
Con esto no quiero decir que la sociedad deja de creer en un dios común, simplemente dejarían de pensar en el existe una personas elegida o un grupo de personas con una conexión al dios de cualquier religión.  
 Antes de dar mi conclusión sobre estas tres tópicas, quisiera apoyar la idea del filósofo Alejandro Tomasini sobre que cada una de estas tópicas es la evolución de la otra a lo largo del tiempo y la existencia del hombre. Partiendo del mito como la práctica y relato mítico de manera primitiva hasta la religión como máxima expresión de la evolución de estos miedos a partir de que esta tópica tiene hasta una teoría del origen de la vida. Y que la ciencia es máxima expresión de lo que se ve en la realidad y que tal vez pueda surgir algo superior a la ciencia en un futuro.
A sí mismo, puedo decir que la práctica de cada una de estas tópicas en la actualidad depende mucho del contexto social en el que te desarrolles como ser humano, desde niño hasta la vejez.  
Para concluir este trabajo, me surgen una serie de preguntas que dejo a concia del lector y que queda claro que aquí, como en cualquier trabajo de esta magnitud no hay una conclusión exacta más que la creencia de cada persona en la ciencia o la magia… ¿Debemos de creer en un ser superior a nosotros? ¿Existe un ser superior a nosotros? ¿Por qué el hombre tiene que dar nombre a lo que no puede explicar por sus medios? ¿Por qué el hombre abusa de estas situaciones místicas para sacar provecho a otros hombres más ignorantes? ¿Será cierto que la ignorancia te da el poder para creer y obtener frutos de estos poderes místicos? ¿Por qué el hombre tiene que explicar todo? ¿Matar nuestras creencias es matarnos a nosotros mismos? ¿Hay explicaciones después de la muerte? ¿Por qué la magia y la religión no aplican dentro de una realidad sistemática? ¿Por qué creer en algo superior a nosotros?

Escritor por: Humberto Sánchez Rodríguez.   



[1] J.Frazer, La Rama Dorada (México:FCE, 1969) p.34.
[2]A. Tomasini, La Compresión de Practicas Humanas: El caso de La Magia, p.8.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Capítulo 6 “La libertad en acción”


Yo elegí este tema porque es algo que siempre me ha tenido en duda. Muy frecuentemente me pregunto ¿somos libres? ¿Podemos llegar a ser libres?, cada vez que escuchaba algo de revoluciones y marchas, donde sus eslóganes principales hablan sobre la libertad, yo me pregunto si el ser humano, puede llegar a ser libre.
Antes de leer este capítulo, mi conclusión a estas preguntas era; no podemos llegar a ser libre nunca. Ya que para mí la libertad era el poder hacer todo lo que quisiéramos, sin que ninguna ley o fuerza nos impidiera hacerlo. Y con este concepto yo argumentaba que nunca podría ser libre el ser humano, ya que jamás estaríamos fuera de las leyes de la física, o de las leyes morales, o de las leyes de la naturaleza.
Ahora mi pensamiento sobre la libertad es diferente…
A continuación citaré lo que considero lo más importante de este capítulo.
Habitar el mundo no consiste únicamente en formar parte del contenido del mismo, sino en actuar en él. A diferencia del resto de animales, los humanos no solo tratamos de adaptarnos en el sentido biológico de la supervivencia sino que tenemos la posibilidad y la capacidad para transformarlo de manera que podemos afirmar que “nuestra especie se crea a sí misma”.
¿Qué es actuar? Actuar no es realizar un movimiento sino ejercer una acción, a diferencia del segundo, el primero conlleva una cierta consciencia y sincronización en el acto, mientras que el segundo consiste únicamente en la movilización de algún miembro del cuerpo.
Un ejemplo del primero podría ser beber de un vaso de agua, y un ejemplo del segundo podría ser caer sin querer el vaso de un manotazo.
Por tanto podemos decir que una acción es un acto voluntario.
¿Cómo saber si un acto es voluntario? Antes de tomar una decisión deliberamos para decidir entre varias opciones, pero una vez decidido, solo tenemos clara la meta, pero no el procedimiento a seguir, no la acción misma.
La noción de voluntariado también es un aspecto a debatir pues es voluntario algo que tú eliges hacer por tu propia voluntad, sin embargo, es necesario advertir de cuáles son los motivos que te llevan a tomar una decisión, alomejor tú quieres hacer algo pero te ves obligado a hacer otra cosa y decides proceder así; has sido tú quien ha elegido por lo que ha sido voluntario, pero no era su voluntad.
Es acción mía todo lo que ocurriría si yo quisiese que ocurriera y todo lo que no ocurriría si no quisiese que ocurriera. A esa posibilidad de decir “sí” o “no” a ciertos actos que dependen de uno mismo es a lo que llamamos “libertad”.
No obstante, según la doctrina determinista, todo cuanto ocurre tiene su causa determinante de acuerdo con las leyes de la naturaleza, por tanto a menos que conociésemos perfectamente todas las piezas del mundo y tuviésemos consciencia exhaustiva de todas las leyes físicas, lo cual es imposible, no podríamos predecir sin margen de error lo que ocurrirá tras nuestra acción, por lo que realmente dicha libertad no existe como tal.
Después de citar esta pequeña síntesis, es obvio que mi conclusión cambia, a que según la definición dada por Savater, los seres humanos si podemos ser libres.
Para reforzar lo dicho por Savater, citaré lo que dice Kant sobre la libertad, él dice:
Capacidad de los seres racionales para determinarse a obrar según leyes de otra índole que las naturales, esto es, según leyes que son dadas por su propia razón; libertad equivale a autonomía de la voluntad.

         La razón teórica no puede demostrar la existencia de la libertad pues solo es capaz de alcanzar el mundo de los fenómenos, mundo en el que todo está sometido a la ley de causalidad, y por lo tanto en el que todo ocurre por necesidad natural. Sin embargo, desde la perspectiva de la razón práctica, y si queremos entender la experiencia moral, cabe la defensa de la existencia de la libertad: si en sus acciones las personas están determinadas por causas naturales, es decir si carecen de libertad, no podemos atribuirles responsabilidad, ni es posible la conducta moral; de este modo, la libertad es la ratio essendi (la condición de la posibilidad) de la moralidad, a la vez que la moralidad es la ratio cognoscendi (lo que nos muestra o da noticia) de la libertad.
Una problemática que se me presentó fue el poder definir la libertad, tomando en cuenta mi definición que se ha formado de mis experiencias y conocimientos, y la definición de autores como Savater y Kant, porque hay muchos autores que definen libertad, pero me convenció más los conceptos de los antes citados.



Escrito por:  Grajeda Sánchez José Carlos.

domingo, 1 de diciembre de 2013


Acerca de “Delfines, Sexo y Utopías” Cap. IX, por Mary Midgley



José Miguel B. Ávila



El capítulo a comentarse ahora mismo, aborda el tan complicado tema religión/ciencia, comentado alrededor de todo el planeta, censurado en muchas cabezas, evitado por la mayoría de nosotros, los creadores mismos de ambos…

“Mucha gente considera que estas dos preocupaciones humanas son dos interpretaciones históricas esencialmente rivales sobre el origen del mundo físico, una falsa y la otra verdadera.”
Estas palabras de Midgley dan pauta para organizar nuestras ideas, primero debemos tener una postura ante cada una de ellas.                        En lo personal me considero ateo (respetuoso, como dictan por ahí), para nada un amante de la ciencia, pero sin duda confiado en que nosotros, quienes creamos tanto a Dios como a las fórmulas, necesitamos arduamente la capacidad de coexistir.

¿Por qué considerar a la ciencia y religión rivales? ¿Por qué creer en algo superior a nosotros? ¿Por qué no creer en algo superior a nosotros? De acuerdo, el ser humano necesita respuestas, respuestas ante todas las preguntas (y prueba de ello es la filosofía en general), pero nunca serán válidas si no se toman en cuenta las demás opciones.

Sin duda Mary Midgley hizo un trabajo de investigación de una excelente calidad, componiendo sus argumentos a la perfección y cautivando al lector con su alto grado de conocimientos, pero, con todo respeto, no creo que tenga un valor significativo para las personas como yo, que definitivamente sólo creemos en la coexistencia respetuosa, libre de prejuicios ideológicos (en cuanto a religión compete).

Sí, estoy del lado “no creyente” en la religión, no soy gran conocedor científico, pero si en algo confío, es en que el respeto nos lleva a un mejor futuro, sin importar de dónde vengamos, el pasado. 

“La socialización sólo se presenta cuando la coexistencia aislada de los individuos adopta formas determinantes de cooperación y colaboración que caen bajo el concepto general de la acción recíproca.”

Georg Simmel 

sábado, 30 de noviembre de 2013

Últimos comentarios Filos. I Magia Ciencia y Religión por Hernández Aguirre Enrique



El decálogo: Amarás a Dios sobre todas las cosas

En ésta película podemos observar la historia de un padre de familia, su hermana Irena y su hijo Pawel, ante una problemática relacionada al aspecto religioso y a la muerte, planteada por el pequeño Pawel. Su padre tiene una gran confianza en las ciencias y debido a eso ha dejado de creer en un Dios, o al menos no se siente con la seguridad de creer en él, por el contrario para su tía Irena, cree en él  y así Pawel va formando un criterio acerca de lo que es la muerte y el significado de la vida.
Finalmente el equilibrio se rompe con un acontecimiento trágico, la muerte de Pawel en el estanque congelado, que su padre había pronosticado que no se rompería si no subía una persona mayor a 250 kg aproximadamente. Sin embargo eran muchos niños los que habían estado ese desafortunado día en el que seguramente por el peso de todos se fracturó  el hielo. Dicho acontecimiento mueve algo dentro de la mente de su padre, como ha ocurrido en muchas personas que pasan por un gran sufrimiento, se refugia en creer, en creer que existe algo más grande esa misma noche, entregando simbólicamente su alma a Dios con el agua bendita.
Al principio no supe que era precisamente lo que quería transmitir el autor, pero con la reflexión me he dado cuenta de que los eventos en nuestras vidas cobran importancia dentro de las perspectivas de ciencia y creencia, logrando modificar una a la otra como el caso del padre de Pawel. He sabido que muchas personas han comenzado a creer porque pierden a seres queridos, tal vez porque tenemos miedo de  la muerte, tenemos miedo del final del viaje y necesitamos refugiarnos en algo más grande para no caminar por la vida tan sólo.

Marry Midglay: Imagen secular, sagrada y científica

Marry Midglay plantea una situación importante, la rivalidad entre la ciencia y la religión. Primero hablemos de ciencia, la ciencia posee métodos experimentales y procedimientos específicos para llegar a resultados muy precisos. Estos procedimientos han llevado al ser humano a crear herramientas increíblemente útiles para aumentar la eficacia dentro de un trabajo, así como reducir su carga, o creaciones como la inteligencia artificial que se desarrollan a pasos agigantados, dentro de la ciencia sólo caben respuestas obtenidas mediante métodos. Ahora en segundo lugar, la religión, la religión está ampliamente divulgada en todo el planeta y provee de fe a las personas, en dados casos cumple el papel de desarrollar el espíritu y en otros dogmatizar las respuestas, por ejemplo a la vida después de la muerte.
Se ha sostenido que la religión y la ciencia por tanto son esferas de pensamiento distintas. Sin embargo se han invertido papeles dogmatizando la ciencia y creyendo que es la única capaz de proveer respuestas, convirtiendo a la ciencia en una “deidad”. Al definir la ciencia y religión, dividiéndola en sus campos e estudio podemos encontrar que son rivales por lo que cada una intenta demostrar, pero viéndola desde la perspectiva del desarrollo humano a través de la historia nos percatamos de que ambas son necesarias, para el desarrollo cultural y científico del ser humano. Así pues podrán ser rivales a muerte, pero han sido muy necesarias en la historia humana.

Carlos Alberto Uribe: Magia Brujería Violencia en Colombia

La magia, capaz de  proveer de capacidades fantásticas e  inimaginables que pueden llegar a desafiar las leyes físicas que rigen al Universo. Dentro del contexto de Colombia toma una gran importancia, pues posee las condiciones adecuadas para su practica y desarrollo, estas condiciones son la ignorancia y la pobreza, que al mezclarse con la situación de violencia en Colombia traen un resultado muy grande.
Dentro de éste escenario privilegiado encontramos a los narcotraficantes del país, quienes buscan protección en los métodos de brujería ante los enfrentamientos que puedan tener, practicas para no ser heridos por las balas. También encontramos las enfermedades mentales, que no son atribuidas a causas psicológicas y del medio en el cual se desarrolla el individuo, sino atribuidas a maleficios realizados por los adversarios de los mismos narcotraficantes.
Así es como nos percatamos de que efectivamente son las condiciones idóneas para el desempeño de lo brujesco, que puede adquirir un poder enorme y para comenzar a solucionarlo es necesario establecer principalmente la educación, necesaria para el correcto desarrollo de los colombianos que viven en condiciones desfavorables así como el acceso más efectivo a la información. También jugarán un papel importante los servicios que se le puedan ofrecer a la población pues si puede recurrir a un médico en lugar de a un brujo, radicará en el aislamiento de dichas técnicas y un aumento de calidad de vida de la población.

Comentario acerca de “Amarás a Dios Sobre Todas las Cosas”, de Krzysztof Kieslowski.



José Miguel B. Ávila

Este filme cinematográfico del director polaco, Krzysztof Kieslowski (1941-1996), es la primera parte de un decálogo desarrollado por el mencionado cineasta. Este decálogo trata principalmente el sentido de la vida y la religión, llevando cada una de las piezas componentes de este trabajo, el nombre de un mandamiento. 

“Amarás a Dios Sobre Todas las Cosas” narra una pequeña parte de las vidas de Pawel, un niño en plena infancia, y su padre, un amante de la computación de ideologías marcadamente distantes a la religión
.
Continuando con mi comentario, a partir de la muerte accidental de Pawel, la estabilidad ideológica, esa tan característica del padre, colapsa.
Ciertos aspectos, cómo el hecho de que él mismo (el padre de Pawel), había asegurado que el lago congelado donde su hijo habría de patinar era seguro, o la tinta derramándose sin existir una explicación coherente, influyen en el cambio de pensamientos que experimenta el dolido padre.

Comentándolo en clase, la mayoría de mis compañeros contestaron, a la pregunta de la maestra “¿Entonces el papá de Pawel si creía en Dios, o porqué asiste a la iglesia después de la tragedia?”, que evidentemente, el papá de Pawel siempre tuvo dentro de sí la religión, sólo que esta “prueba” de vida, le abrió los ojos y al fin pudo definir su postura… A lo que yo refuto con total seguridad; A mí parecer, el ateo, o lo que sea que fuese, con anterioridad había definido su posición frente a la/s religión/es, con argumentos que personalmente considera válidos, influidos por vivencias, ideas, lo que sea. Lo relevante es que no considero que el señor sencillamente haya decidido destapar su religiosidad, y asistió a la iglesia en busca de perdón por jamás haber aceptado su postura o para que su hijo descansara en paz, no. Mi idea es que, a raíz del suceso tan amargo que rompe la cotidianidad de la vida del padre, sus emociones y estabilidad también se desploman de manera sobresaliente.

Así que, en conclusión, el hombre herido ante los sucesos que la vida le arroja, asiste a la iglesia en un acto de debilidad, en un acto de irracionalidad, buscando únicamente desahogarse, buscando sentir mejoría, a llorar a su hijo, a intentar calmar su dolor. Y asiste a ese lugar porque, basándonos en las conversaciones que antes sostuvo con Pawel y con su hermana (Irene), era el más adecuado, tal vez este argumento parezca un poco iluso de mi parte, pero considero que en verdad decidió acceder a aquella iglesia porque era el lugar más “contextualizado”, por así decirlo, en ese momento.

A manera de resumen, repito que, en lo personal, creo que el padre no es religioso por el simple hecho de asistir a la iglesia y mojar su frente con el agua bendita, sino que ese acto es sólo un reflejo de debilidad, y tras la pérdida de ese equilibrio característico del individuo en cuestión, causado por la muerte de Pawel, el padre del niño pierde la coherencia y busca calmar la situación, trágica situación.

Me pareció una película de muy buena calidad, sin ser pretenciosa o contar con una producción millonaria, logra su objetivo y mantiene al espectador atento en todo momento.

Grande Kieslowski. 

La incógnita que el hombre nunca descifrará

“Hay quien cree en las hadas, hay quien cree en los duendes, hay quien cree en Jesús en dios  y en todo lo inexistente. Al menos para mí  creo en mí, en mi realidad en que todo es una mierda  donde se esconde la verdad.”
Christian Jiménez Bundó. “Porta”.

El hombre es una serie de secretos, mentiras, razón y abuso de poder  que lo ha llevado a creer que él puede explicar cualquier tipo de fenómeno que ocurra dentro de esta realidad y también creer que el hombre puede controlar todo lo que no tengas un lenguaje. Pero el hombre detrás de todo esto oculta una emoción que nunca podrá eliminar de su manera de ser animal de razón el miedo, y peor aún el miedo a lo desconocido.
Gracias a esta emoción, cuando el hombre se enfrenta a algo que no puede explicar o que sus métodos conocidos como “ciencias exactas”, crea una ilusión y una cortina de humo para tapar su error o su incompetencia (Él inconscientemente se da este término al no obtener un resultado lógico), Conocida como mito, magia o religión.  
Para ejemplificar esto y poder afirmar esta teoría, presentaré algunas situaciones que comprometen esté conflicto que ha llevado siglos y siglos sin poder concluir y que seguirá, porque hay cosas que el hombre no puede ver, controlar y asimilar debido al egocentrismo que sufre y la existencia de lo desconocido para esta especie.
Con esto no quiero decir que el redactor sea ateo, simplemente quiero da una explicación sobre la acción que realiza el hombre ante cualquier  situación que conlleve misticismo y fuerzas sobrenaturales. Esto fue observado en el primer capítulo de la serie conocida como el decálogo  del cineasta polaco Krzysztof Kieslowski  que realizó sobre el final de la década de 1980, inspirado en los Diez Mandamientos, titulado “amaras a Dios sobre todas las cosas” que nos presenta la historia de una familia disfuncional (Ya que la madre está muerta) formada por dos hermanos y el hijo de uno de ellos, donde el padre es un físico-matemático que no creé en Dios (religión católica) y la hermana (por lo consiguiente los padres de ellos) es católica muy apegada. Para ayudar a superar al niño la muerte de la madre, la hermana invita al físico a llevar al huérfano a la iglesia (aparte de que es una tradición dentro de su familia), pero él se niega rotundamente debido a las creencias del matemático.
Al niño le encantaba patinar sobre el hielo que incluso aprendió a usar la tecnología y las matemáticas del padre para calcular si podía patinar en el hielo de un frio invierno. El padre confiado y depositando toda su fe en las físico-matemáticas, deja al niño ir a patinar porque era imposible que se rompiera el hielo. Pero o sorpresa del señor, a enterarse que su hijo se había caigo al agua fría del hielo congelado donde perdió la vida y el señor perdió toda fe en sí mismo y en todo lo que pudo a ver amado y creído, como también obtener en odio o quizá una resignación a Dios. 
Otro caso es el artículo escrito por Carlos Uribe licenciado en antropología de la universidad de los Andes, titulo “Magia, brujería y violencia en Columbia”  en el que nos presenta una serie de casos donde se hace presente la utilización de la magia y la brujería en situaciones donde la ignorancia es más grande que el uso de la razón, orillando a la gente a creer y utilizar este tipos de “poderes”  para poder resolver sus problemas o conflictos, siendo víctimas de  la inteligencia o fe de la personas que ejercen estas prácticas con la finalidad de obtener un fin, ya sea  económico o social.
Para concluir este trabajo, me surgen una serie de preguntas que dejo a concia del lector y que queda claro que aquí, como en cualquier trabajo de esta magnitud no hay una conclusión exacta más que la creencia de cada persona en la ciencia o la magia… ¿Debemos de creer en un ser superior a nosotros? ¿Existe un ser superior a nosotros? ¿Por qué el hombre tiene que dar nombre a lo que no puede explicar por sus medios? ¿Por qué el hombre abusa de estas situaciones místicas para sacar provecho a otros hombres más ignorantes? ¿Será cierto que la ignorancia te da el poder para creer y obtener frutos de estos poderes místicos? ¿Por qué el hombre tiene que explicar todo? ¿Matar nuestras creencias es matarnos a nosotros mismos? ¿Hay explicaciones después de la muerte? ¿Por qué la magia y la religión no aplican dentro de una realidad sistemática? ¿Por qué creer en algo superior a nosotros?  

Escritor por: Humberto Sánchez (Beto Rodriguez, presidente de los estados de ánimo) 





miércoles, 27 de noviembre de 2013

Acerca del Capítulo Sexto, de "Las Preguntas de la Vida", por Fernando Savater. 


José Miguel B. Ávila



En este capítulo, Savater toca de lleno el tema acerca de nuestra libertad, en diferentes tonos y contextos. 
No sólo nos empapa del sentido de la libertad y sus múltiples definiciones, sino que nos ayuda a interpretarlo y relacionarlo con el "habitar", palabra clave para diferenciar al ser humano de las demás especies en el mundo, así como el "arrepentimiento"... Allí fue cuando extraje de este episodio el tema que me cautivó, aquel que habla acerca de una característica única de nosotros como especie, el no querer lo ya hecho o querido por nosotros mismos, el arrepentimiento. Ese pensamiento tan humano, que puede ayudarnos o perjudicarnos según sea el caso. 
La razón por la que me interesa esta cuestión, es porque todos y cada uno de nosotros hemos experimentado un arrepentimiento, tanto nuestro o de las personas que nos importan o sencillamente nos rodean, pero ¿esta cuestión es negativa o positiva? ¿Acaso está de verdad en nuestras manos arrepentirnos? ¿Por qué sólo nosotros, humanos, podemos arrepentirnos? 
Savater jamás denota estar a favor o en contra de esta cualidad, por así llamarla, humana, pero estoy muy de acuerdo con algo que menciona en uno de los párrafos finales del capítulo:
 "El hombre parece ser el único animal que pude estar descontento con sí mismo".
pág. 49.
Esta frase es cien por ciento verdadera a mi percepción, el ser humanó es la única especie que cuenta con remordimiento, con empatía hacia sus semejantes. El León, al comerse una gacela, jamás sentirá tristeza, descontento consigo mismo por haberla cazado y alimentarse de ella, en cambio nosotros si sentimos cierta empatía, arrepentimiento al causar mal a otros seres, o no necesariamente a otros humanos, cuando hacemos algo mal, no cumplimos algo establecido, cuando no actuamos apegándonos a lo que para nuestro criterio es "correcto", y dicho criterio es otro totalmente distinto al momento de realizar la acción, comparado con el instante preciso en el que nos arrepentimos. 

Una vez planteado el tema, me gustaría citar de nuevo al español que me ha metido en este lío de pensar acerca del arrepentimiento:
 "Si somos libres por naturaleza ¿entonces es antinatural tener mala conciencia por lo que libremente hemos hecho?"
pág. 49
Apartándome del sentido negativo o positivo del arrepentimiento, hablaré de si es natural o no arrepentirnos.
Me parece que Savater dio en el clavo con esa pregunta, y mi respuesta es no, para nada es antinatural tener mala conciencia de nuestros libres y propios actos. Claro que cada situación es diferente, hablo de situación personal, individual, pero supongamos que una persona actúa con total libertad y decide, por una u otra razón, robar un automóvil; en ese momento él lo decide, con libertad, porque necesita el auto, porque se le hizo fácil y en su interior cree posible, viable, favorable y de algún modo correcto el llevar acabo el atraco. Al cabo de 10 mins de trayecto, al sujeto comienzan a llegarle pensamientos de la persona dueña del auto, de ¿cómo hará para llegar a su casa?, o ¿cuánto habrá trabajado para poder tener el auto? Lo que provoca en el ladrón un arrepentimiento basado en la empatía que siente con su semejante, así que se arrepiente, no se sí devolverá el carro o no, pero él, así como libremente decidió robarlo, libre y naturalmente decidió arrepentirse, debido a que sigue pensando y pensando en las consecuencias de su acto... Y claro, es necesario aclarar que arrepentirse no necesariamente significa deshacer, de algún modo, lo ya hecho. Retomando el ejemplo del ladrón, puede arrepentirse, pero no devolver el auto, sólo tener la mala conciencia pero conservar lo hurtado, lo cual me lleva a otra cuestión sumamente importante, a mi parecer, del arrepentimiento humano, ¿es positivo o negativo arrepentirse?
Para responder esa pregunta, usaré una clase de esquema creado por mí mismo, que escaneraré y subiré a este blog después. 



En dicho esquema es planteado, a criterio mío, el cómo arrepentirse de una situación que traiga consecuencias malas a terceros puede ser positivo o negativo, llegando a la conclusión de que el arrepentimiento es algo negativo en la mayoría de los casos, dado a la misma libertad que el ser humano tiene, o debería tener; entonces lo mejor no es arrepentirse de algo, sino meditar, recapacitar acerca de ese algo, antes de crearlo, antes de llevarlo a cabo, 
tomando en cuentas las responsabilidades y consecuencias que el actuar libremente conlleva.

“Es de sabios cambiar de opinión”
Refuto totalmente. Es de sabios pensar antes de actuar, pensar detenidamente antes de tomar la postura, la opinión.

Continuando, cabe mencionar que no es un requisito para arrepentirse el haber realizado una acción negativa, puedes arrepentirte incluso de actos bondadosos, en resumen “buenos”, o neutros (palabra con la que defino en el esquema a aquellas acciones que no son ni negativas ni positivas, sencillamente pueden no afectar a nadie). Aquí es donde encuentro una problemática para desarrollar mi trabajo y requiero pensar por varios minutos para retomar el texto.
Haciendo uso de la novela Otelo, de Shakespeare, ejemplificaré una situación en la que el arrepentimiento es positivo, para él individuo con mala conciencia, pero totalmente neutro, ya que no deshizo la acción libremente realizada, sino equilibró la situación…  Otelo asesinó a Desdémona por creerla infiel, a base de engaños de Yago. Al enterárse que todo era un engaño, Otelo se arrepiente totalmente de sus actos, quitándose la vida, por lo tanto su arrepentimiento sólo es positivo para él, y equilibra la situación, pero obviamente su difunta esposa no vuelve a la vida con el suicidio de su asesino, así que no deshace lo que le causa tal arrepentimiento, por lo tanto el arrepentimiento del protagonista de esta tragi-novela, es neutro. Espero se entienda mi idea.

En conclusión, mi postura ante Savater es a favor, sólo los humanos podemos arrepentirnos. Y deslindando al español de mis conclusiones, desemboco en que la mala conciencia es totalmente controlable. El arrepentimiento no debería ser algo positivo, sino algo que nosotros prevengamos, algo de lo que nosotros nos apartemos lo más lejos posible, pensando antes de actuar, razonando antes de realizar algo que creamos sensible a tener consecuencias negativas después.