sábado, 30 de noviembre de 2013

La incógnita que el hombre nunca descifrará

“Hay quien cree en las hadas, hay quien cree en los duendes, hay quien cree en Jesús en dios  y en todo lo inexistente. Al menos para mí  creo en mí, en mi realidad en que todo es una mierda  donde se esconde la verdad.”
Christian Jiménez Bundó. “Porta”.

El hombre es una serie de secretos, mentiras, razón y abuso de poder  que lo ha llevado a creer que él puede explicar cualquier tipo de fenómeno que ocurra dentro de esta realidad y también creer que el hombre puede controlar todo lo que no tengas un lenguaje. Pero el hombre detrás de todo esto oculta una emoción que nunca podrá eliminar de su manera de ser animal de razón el miedo, y peor aún el miedo a lo desconocido.
Gracias a esta emoción, cuando el hombre se enfrenta a algo que no puede explicar o que sus métodos conocidos como “ciencias exactas”, crea una ilusión y una cortina de humo para tapar su error o su incompetencia (Él inconscientemente se da este término al no obtener un resultado lógico), Conocida como mito, magia o religión.  
Para ejemplificar esto y poder afirmar esta teoría, presentaré algunas situaciones que comprometen esté conflicto que ha llevado siglos y siglos sin poder concluir y que seguirá, porque hay cosas que el hombre no puede ver, controlar y asimilar debido al egocentrismo que sufre y la existencia de lo desconocido para esta especie.
Con esto no quiero decir que el redactor sea ateo, simplemente quiero da una explicación sobre la acción que realiza el hombre ante cualquier  situación que conlleve misticismo y fuerzas sobrenaturales. Esto fue observado en el primer capítulo de la serie conocida como el decálogo  del cineasta polaco Krzysztof Kieslowski  que realizó sobre el final de la década de 1980, inspirado en los Diez Mandamientos, titulado “amaras a Dios sobre todas las cosas” que nos presenta la historia de una familia disfuncional (Ya que la madre está muerta) formada por dos hermanos y el hijo de uno de ellos, donde el padre es un físico-matemático que no creé en Dios (religión católica) y la hermana (por lo consiguiente los padres de ellos) es católica muy apegada. Para ayudar a superar al niño la muerte de la madre, la hermana invita al físico a llevar al huérfano a la iglesia (aparte de que es una tradición dentro de su familia), pero él se niega rotundamente debido a las creencias del matemático.
Al niño le encantaba patinar sobre el hielo que incluso aprendió a usar la tecnología y las matemáticas del padre para calcular si podía patinar en el hielo de un frio invierno. El padre confiado y depositando toda su fe en las físico-matemáticas, deja al niño ir a patinar porque era imposible que se rompiera el hielo. Pero o sorpresa del señor, a enterarse que su hijo se había caigo al agua fría del hielo congelado donde perdió la vida y el señor perdió toda fe en sí mismo y en todo lo que pudo a ver amado y creído, como también obtener en odio o quizá una resignación a Dios. 
Otro caso es el artículo escrito por Carlos Uribe licenciado en antropología de la universidad de los Andes, titulo “Magia, brujería y violencia en Columbia”  en el que nos presenta una serie de casos donde se hace presente la utilización de la magia y la brujería en situaciones donde la ignorancia es más grande que el uso de la razón, orillando a la gente a creer y utilizar este tipos de “poderes”  para poder resolver sus problemas o conflictos, siendo víctimas de  la inteligencia o fe de la personas que ejercen estas prácticas con la finalidad de obtener un fin, ya sea  económico o social.
Para concluir este trabajo, me surgen una serie de preguntas que dejo a concia del lector y que queda claro que aquí, como en cualquier trabajo de esta magnitud no hay una conclusión exacta más que la creencia de cada persona en la ciencia o la magia… ¿Debemos de creer en un ser superior a nosotros? ¿Existe un ser superior a nosotros? ¿Por qué el hombre tiene que dar nombre a lo que no puede explicar por sus medios? ¿Por qué el hombre abusa de estas situaciones místicas para sacar provecho a otros hombres más ignorantes? ¿Será cierto que la ignorancia te da el poder para creer y obtener frutos de estos poderes místicos? ¿Por qué el hombre tiene que explicar todo? ¿Matar nuestras creencias es matarnos a nosotros mismos? ¿Hay explicaciones después de la muerte? ¿Por qué la magia y la religión no aplican dentro de una realidad sistemática? ¿Por qué creer en algo superior a nosotros?  

Escritor por: Humberto Sánchez (Beto Rodriguez, presidente de los estados de ánimo) 





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