Comentario
acerca de “Amarás a Dios Sobre Todas las Cosas”, de Krzysztof Kieslowski.
José Miguel B. Ávila
Este filme cinematográfico del director polaco, Krzysztof
Kieslowski (1941-1996), es la primera parte de un decálogo desarrollado por el
mencionado cineasta. Este decálogo trata principalmente el sentido de la vida y
la religión, llevando cada una de las piezas componentes de este trabajo, el
nombre de un mandamiento.
.
Continuando con mi comentario, a partir de la muerte
accidental de Pawel, la estabilidad ideológica, esa tan característica del
padre, colapsa.
Ciertos aspectos, cómo el hecho de que él mismo (el padre
de Pawel), había asegurado que el lago congelado donde su hijo habría de
patinar era seguro, o la tinta derramándose sin existir una explicación
coherente, influyen en el cambio de pensamientos que experimenta el dolido
padre.
Comentándolo en clase, la mayoría de mis compañeros
contestaron, a la pregunta de la maestra “¿Entonces el papá de Pawel si creía
en Dios, o porqué asiste a la iglesia después de la tragedia?”, que
evidentemente, el papá de Pawel siempre tuvo dentro de sí la religión, sólo que
esta “prueba” de vida, le abrió los ojos y al fin pudo definir su postura… A lo
que yo refuto con total seguridad; A mí parecer, el ateo, o lo que sea que
fuese, con anterioridad había definido su posición frente a la/s religión/es,
con argumentos que personalmente considera válidos, influidos por vivencias,
ideas, lo que sea. Lo relevante es que no considero que el señor sencillamente
haya decidido destapar su religiosidad, y asistió a la iglesia en busca de
perdón por jamás haber aceptado su postura o para que su hijo descansara en
paz, no. Mi idea es que, a raíz del suceso tan amargo que rompe la cotidianidad
de la vida del padre, sus emociones y estabilidad también se desploman de
manera sobresaliente.
A manera de resumen, repito que, en lo personal, creo que
el padre no es religioso por el simple hecho de asistir a la iglesia y mojar su
frente con el agua bendita, sino que ese acto es sólo un reflejo de debilidad,
y tras la pérdida de ese equilibrio característico del individuo en cuestión,
causado por la muerte de Pawel, el padre del niño pierde la coherencia y busca
calmar la situación, trágica situación.
Me pareció una película de muy buena
calidad, sin ser pretenciosa o contar con una producción millonaria, logra su
objetivo y mantiene al espectador atento en todo momento.
Grande Kieslowski.
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